La mejora de la biodiversidad puede impulsar la rentabilidad agricola
La intensificación de la agricultura ha transformado los ecosistemas naturales, causando efectos negativos en la biodiversidad. Entre las comunidades más afectadas se encuentran los polinizadores, debido a la destrucción de sus hábitats de anidación y la eliminación de plantas que les proporcionan polen y néctar. Las abejas silvestres, esenciales para la polinización de numerosas especies tanto silvestres como cultivadas, se ven particularmente perjudicadas. La disminución de los polinizadores puede afectar negativamente la producción agrícola y el funcionamiento de los ecosistemas.
La iniciativa "Operación Polinizador" busca aumentar la diversidad en las áreas agrícolas mediante la creación de fuentes de alimentos para los polinizadores, promoviendo un entorno más favorable para su supervivencia y actividad.